Generando hábitos positivos en mi equipo de trabajo. Tres simples soluciones.

Los hábitos de un equipo de trabajo son directamente proporcionales a la insistencia. Según reza el refrán, la repetición es la madre de todas las habilidades.

El concepto de fluidez, tomado del Gamification Canvas, es un proceso en el cuál vamos evaluando la dificultad de un desafío y nuestra habilidad para afrontarlo; y ajustando ambos en caso de no coincidir.

¿Cómo se relaciona ésto con nuestros equipos de trabajo?

Primer ejemplo: Imaginemos por un momento que tenemos que comenzar hoy Lunes, un nuevo proyecto. No tenemos información específica sobre el mismo, sólo sabemos que es urgente, crítico y nuestra permanencia en la empresa depende del éxito del mismo.

Si no siente cosquillas en el estómago, es que su capacidad de tolerancia al estrés es asombrosa. En mi caso en particular, estaría en un estado de nerviosismo puro: dudas, problemas, todo es un gran lío, no sé por dónde empezar, no tengo en claro que pasos dar.

Primera solución: Si el desafío es muy grande, aumente su habilidad y conocimiento del mismo.

Ahora, si en esa misma situación comienzo averiguando quienes son los receptores del proyecto, qué esperan como resultado final, qué presupuesto se posee para el mismo, el grado de nerviosismo disminuye - ya que mis habilidades o conocimientos sobre el mismo crecen.

Segundo ejemplo: es el mismo Lunes, y tengo que realizar una tarea que conozco de memoria y que puedo reproducir con los ojos cerrados. Aburrimiento total. Monotonïa y estancamiento.

Seguro que conoce situaciones similares, todos las tenemos. Ahora, imagine que se plantea cómo realizar esa misma tarea en la mitad del tiempo, con la mitad de los recursos y con la mitad de esfuerzo; todo en simultáneo. Seguramente esa tarea simple comenzará a despertar una nueva perspectiva de resolverlo de forma distinta.

Segunda solución: si el conocimiento sobre una tarea es muy alto, eleve el desafío y hágalo más interesante.

Tercer ejemplo: conoce la tarea, la disfruta, el tipo de desafío es difícil y alcanzable con esfuerzo. Todos tenemos - por suerte o por habilidad - la posibilidad de enfocarnos en problemas que nos desafían en nuestro día a día. Resolver un tema que sabemos es complejo o tratar con ese cliente que conocemos y tiene altas expectativas de nuestro trabajo.

Tercera solución: déjese llevar por su habilidad y confíe en su capacidad. Indispensable: Disfrute y celebre el realizar las tareas que le resultan difíciles, puesto que alcanzarlas nos brindan la satisfacción de una meta cumplida.

Conclusión:

Los hábitos positivos se crean a partir de la consolidación de logros y metas cumplidas. El darnos cuenta que hemos completado una tarea en forma exitosa, nos brinda regocijo.

Si nuestros equipos de trabajo son desafiados a mostrar lo mejor de sí; y al realizarlo les brindamos el merecido reconocimiento, un cīrculo virtuoso de desafío, habilidad y recompensa consolida la necesidad de nuevas metas.